jueves, 24 de mayo de 2012

ONU:PIDE A FORO RIO +20 RESULTADOS EN RELACIÓN A LOS PUEBLOS INDÍGENAS


ONU: Foro Permanente pide que resultados de Río+20 sean conforme a derechos de los PPII

El mensaje del Foro debe servir para fortalecer la voz de los pueblos indígenas en las negociaciones de Río+20, “con el objetivo de conseguir un resultado favorable para los pueblos indígenas en la declaración de alto nivel que resultará de la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible”
ONU: Foro Permanente pide que resultados de Río+20 sean conforme a derechos de los PPII
Fuente: Servindi
La undécima sesión del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas acordó pedir a los Estados garantizar que el documento de resultados de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible (Río+20) “sea conforme con los derechos afirmados en la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas”.
Así lo recoge el párrafo 23 del documento de recomendaciones sobre las actividades futuras del Foro Permanente, y que puede ser leído desde el portal de las Naciones Unidas (ver en: http://www.un.org/ga/search/view_doc.asp?symbol=E/C.19/2012/L.6&referer=/english/&Lang=S)
De esa manera se recoge una de las principales peticiones formuladas por las organizaciones indígenas de diversas partes del mundo que demandan un mayor compromiso de los Estados con la Cumbre de Río+20 y con los derechos de los pueblos originarios, que conforman uno de los grupos principales de la Cumbre.
La Fundación Tebtebba, organización indígena de Filipinas y una de las coordinadoras del Grupo Principal Pueblos Indígenas en el proceso de la Cumbre, fue una de las instituciones en demandar al Foro Permanente emitir un mensaje a todos los participantes en Río+20 sobre las principales posiciones de las organizaciones indígenas en las negociaciones.
El mensaje del Foro debe servir para fortalecer la voz de los pueblos indígenas en las negociaciones de Río+20, “con el objetivo de conseguir un resultado favorable para los pueblos indígenas en la declaración de alto nivel que resultará de la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible” indicó Tebtebba.
Tebtebba pidió al foro subrayar la importancia de las diversas economías locales y medios de vida de los pueblos indígenas como contribuciones vitales hacia unas economías verdes plurales.
En tal sentido observó que el concepto de una “única economía verde”, refuerza la idea de un desarrollo impuesto “desde arriba, con un solo modelo”.
Tal visión va es desmedro de la diversidad económica, “que mejora los medios de vida y ocupaciones locales, reduce la pobreza y opera a través de sistemas de gobernanza y toma de decisiones participativos” indicó Tebtebba.
De otro lado, pidió insistir en algunos de los mensajes claves de los pueblos indígenas como la importancia de reconocer la dimensión cultural en el desarrollo.
“Las culturas son formas de vivir con la naturaleza y están en la base de nuestros valores, nuestras elecciones morales y éticas y nuestras acciones. La supervivencia de los pueblos indígenas está apoyada en nuestras culturas, que nos proporcionan fuerza social, material y espiritual” indicó.
La Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible Río+20 debe reconocer las dimensiones culturales del desarrollo sostenible: los diversos valores culturales y espirituales de la familia humana, renovados para hacer frente a las actuales crisis globales.
Para enfrentarnos a los actuales desafíos del desarrollo sostenible, “los pueblos indígenas pedimos una plataforma de conocimiento multidisciplinar, no limitada a la ciencia sino que también valore los diferentes sistemas de conocimientos” concluyó la declaración de Tebtebba.
Declaración de la Fundación Tebtebba
Tema 9 de la agenda – Trabajo futuro del FPCI
Recomendaciones
Es esencial que el Foro Permanente de la ONU para las Cuestiones Indígenas, como organismo de la ONU con mandato para tratar de las múltiples dimensiones de los pueblos indígenas y el desarrollo sostenible, envíe un claro mensaje sobre los pueblos indígenas y el desarrollo sostenible con ocasión de la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible (Río+20).
Este mensaje debe hacerse llegar al ECOSOC y a la Asamblea General, a todos los organismos de la ONU y a los financiadores de proyectos de desarrollo, además de a los gobiernos, los Grupos Principales, la sociedad civil y todos los actores relevantes en el desarrollo sostenible.
El mensaje del FPCI debe servir para fortalecer la voz de los pueblos indígenas en las negociaciones de Río+20, con el objetivo de conseguir un resultado favorable para los pueblos indígenas en la declaración de alto nivel que resultará de la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible.
Dicho mensaje será también importante de cara a la Conferencia Mundial sobre los Pueblos Indígenas (2014), que debería tener en cuenta los resultados de Río+20, para que se avance en el desarrollo sostenible y libremente determinado de los pueblos indígenas.
Que el FPCI, en su 12ª sesión, decida que el tema especial será “Pueblos indígenas y desarrollo sostenible”, considerando los resultados de Río+20 y en el camino hacia la Conferencia Mundial 2014.
La Fundación Tebtebba, como uno de los socios organizadores de ONU-DESA en el proceso de Río+20, presenta los siguientes mensajes clave para la consideración y adopción del FPCI, en apoyo de las principales demandas de los pueblos indígenas en Río+20.[1]
1. El FPCI afirma los vínculos integrales entre los derechos humanos y el desarrollo sostenible y la importancia de la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas en este sentido.
2. El FPCI subraya la importancia de las diversas economías locales y medios de vida de los pueblos indígenas como contribuciones vitales hacia unas economías verdes plurales. El concepto de una única economía verde, refuerza la imposición de un desarrollo desde arriba, con un solo modelo, en lugar de fomentar la diversidad económica, que mejora los medios de vida y ocupaciones locales, reduce la pobreza y opera a través de sistemas de gobernanza y toma de decisiones participativos.
3. Los derechos consuetudinarios de los pueblos indígenas a las tierras, territorios y recursos que tradicionalmente han poseído, ocupado o utilizado de cualquier otra forma o adquirido, serán legalmente reconocidos y protegidos por los Estados, prestando el debido respeto a las costumbres, tradiciones y sistemas de tenencia de la tierra de los pueblos indígenas.
Los Estados respetarán el derecho al libre consentimiento informado previo de los pueblos indígenas y evitarán, limitarán y resolverán los conflictos territoriales derivados de las industrias extractivas, los grandes proyectos de agua, energía o infraestructuras y las inversiones agrícolas, en consonancia con la Declaración.
4. Las culturas son formas de vivir con la naturaleza y están en la base de nuestros valores, nuestras elecciones morales y éticas y nuestras acciones. La supervivencia de los pueblos indígenas está apoyada en nuestras culturas, que nos proporcionan fuerza social, material y espiritual. La Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible Río+20 debe reconocer las dimensiones culturales del desarrollo sostenible: los diversos valores culturales y espirituales de la familia humana, renovados para hacer frente a las actuales crisis globales.
5. Para enfrentarnos a los actuales desafíos del desarrollo sostenible, los pueblos indígenas pedimos una plataforma de conocimiento multidisciplinar, no limitada a la ciencia sino que también valore los diferentes sistemas de conocimientos, incluyendo las contribuciones de los conocimientos indígenas y locales en la construcción de capacidades, en la generación de conocimiento y en las evaluaciones, el seguimiento y los indicadores sobre desarrollo sostenible.
Los valores, contrastados en el tiempo, de los conocimientos, innovaciones y prácticas tradicionales suponen una importante contribución para responder a los desafíos sociales, ecológicos y de desarrollo del siglo XXI.
—
[1] Véanse las contribuciones de los pueblos indígenas al Borrador Cero y las subsiguientes declaraciones realizadas en las reuniones preparatorias entre sesiones para Río+20.

miércoles, 23 de mayo de 2012

FAO ACEPTA DEBATIR SOBERANÍA ALIMENTARIA



Juan Nicastro

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Avance debería plasmarse en políticas que promuevan producción local de alimentos por encima de agronegocios.

Los movimientos sociales festejan lo que consideran un “logro histórico”: la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)  aceptó comenzar a debatir sobre “soberanía” alimentaria, como superación de la “seguridad” alimentaria que domina actualmente su agenda. Ocurrió como resultado de la participación de los movimientos sociales en la 32ª Conferencia Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, celebrada en Buenos Aires el pasado marzo.

Movimientos de todo el mundo habían presentado una declaración consensuada días antes reivindicando la soberanía alimentaria como verdadera solución a las crisis de alimentos, climática y de derechos humanos fundamentales que afectan a la región y al mundo. Según sus estatutos, la FAO es un foro neutral donde todas las naciones se reúnen como iguales para negociar acuerdos y debatir políticas.

La declaración presentada por los movimientos fue fruto de los cuatro días de trabajo en que sesionó en Buenos Aires del 22 al 25 de marzo la III Conferencia Especial para la Soberanía Alimentaria. Las organizaciones se habían planteado la necesidad de ampliar y relanzar la campaña por la discusión e implementación de la soberanía alimentaria, lo cual hicieron saber en una moción especial ante los representantes oficiales de la reunión de la FAO y fueron aceptados como representación de la sociedad civil en las sesiones.

Los movimientos demandaron “garantizar la inclusión de la posición de la sociedad civil en las consultas multisectoriales, especialmente sobre un marco estratégico mundial que incluya a la soberanía alimentaria como la reivindicación más importante de los movimientos sociales y principio rector de dicho marco”.

Hasta ahora, la FAO daba lugar a la búsqueda de la “seguridad alimentaria”, consistente en acciones para generar alimentos suficientes para todo el planeta, pero sin  tocar la cuestión de quiénes y cómo se producen. Para los movimientos, esa definición es insuficiente y deja libre el camino al negocio agroexportador. Ya en 1996, el movimiento internacional Vía Campesina declaró que “la soberanía alimentaria es una condición previa y necesaria para la seguridad alimentaria genuina”.

“La soberanía alimentaria es el derecho de los pueblos a controlar sus propias semillas, tierras, agua y la producción de alimentos, garantizando, a través de una producción local, autónoma (participativa, comunitaria y compartida) y culturalmente apropiada, en armonía y complementación con la Madre Tierra, el acceso de los pueblos a alimentos suficientes, variados y nutritivos, profundizando la producción de cada nación y pueblo”, señalaron los movimientos sociales y demás colectivos y redes en la declaración de la III Conferencia.

“La soberanía alimentaria es un principio, una visión y un legado construido por los pueblos indígenas, campesinos, agricultores familiares, pescadores artesanales, mujeres, afrodescendientes, jóvenes y trabajadores rurales, que se ha convertido en una plataforma aglutinadora de nuestras luchas y en una propuesta para la sociedad en su conjunto”.


Terreno para el debate está allanado
Ante la decisión adoptada por la FAO, organizaciones de todo el continente expresaron su satisfacción por haber logrado “perforar las duras puertas conceptuales” de la FAO y colocar el concepto de soberanía frente al hegemónico de seguridad alimentaria.

Carlos Vicente, representante de Grain, organización internacional que apoya a campesinos y movimientos sociales, destacó que “los espacios que ha ganado la sociedad civil de la mano de Vía Campesina en la lucha por la soberanía alimentaria, han alcanzado durante esta conferencia regional un punto que puede considerase de inflexión. Sin embargo, no hay que perder de vista que la construcción de la soberanía alimentaria debe seguir en las manos de los pueblos en sus luchas y procesos cotidianos”.

También consideró oportuno aclarar que “es importante tener presente que el discurso dominante de la FAO sigue siendo el de la seguridad alimentaria del mismo modo que el de los gobiernos a los que representa. Que comience un debate profundo y esto se transforme en políticas requerirá de un largo camino que no podrá estar aislado del necesario replanteo del modelo capitalista de producción y de quitar de las manos del agronegocio nuestros alimentos”.

El debate —simplificado en las palabras seguridad versus soberanía, pero de profundas implicancias políticas y sociales— se venía dando en encuentros regionales, hacia el interior de los movimientos o en los medios de comunicación, pero ingresa ahora a los recintos internacionales, con un escaño oficial para los movimientos. En el marco de la asamblea regional de la FAO en Buenos Aires, el representante del Movimiento Nacional Campesino Indígena de Argentina, Ángel Strapazzon, se dirigió a los representantes de los Estados en nombre de los movimientos sociales, señalando que lo hacía “sin temores, ni dogmatismos, ni autoritarismos, ni rigideces”.

“Como dicen los indígenas del desierto mexicano de Sonora: con alerta y humildad les pedimos desde las organizaciones de pueblos originarios, campesinos, pescadores artesanales, pastores nómadas del mundo, debatamos la soberanía alimentaria”, dijo Strapazzon.
Argentina y la soja
No es casualidad que estos planteamientos hayan llegado a la FAO en Argentina, país cuyos cultivos de soja alcanzan los 20 millones de hectáreas, el 20% del área mundial, y donde son cada vez mayores las reacciones contra esta leguminosa. Según el Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial argentino, esa superficie crecería a 22 millones de hectáreas en el 2020, buscando superar 70 millones de toneladas de soja cosechada. China está requiriendo actualmente cerca de 60 millones de toneladas, y su demanda va en ascenso.

Según Alejandro Yaniello, de la patagónica Asociación Ecologista Piuké y representante de la Red Nacional de Acción Ecologista, “a nivel gubernamental Argentina habla de seguridad alimentaria para no tener que hablar de soberanía. Nuestro país es escenario de las decisiones de los mercados internacionales. Los monocultivos son para esa demanda. Nosotros no estamos decidiendo sobre el uso de nuestro territorio; lo deciden los mercados”.

Yaniello opinó que participar  en espacios como la FAO “en la práctica genera un importante aprendizaje y los movimientos crecen, porque se tiene mucha más claridad del escenario, se obtiene más información para continuar la lucha. Y esto forma parte de una estrategia mayor, de ocupar más espacios”.  
fuente —Noticias Aliadas.

sábado, 12 de mayo de 2012

INCENDIO PROVOCA SERIOS DAÑOS A SEDE ASOCIACIÓN LEFTRARU EN TEMUCO

CON SERIOS DAÑOS TERMINO LA OFICINA Y SEDE DE LA ASOCIACIÓN NACIONAL LEFTRARU EN TEMUCO IX REGIÓN

LUEGO QUE SE INICIARA UN GRAVE INCENDIO EN  UNA CASA ALEDAÑA A ESTA SIENDO ESTA DESTRUIDA POR COMPLETO EL FUEGO Y HUMO DAÑO TRES OFICINAS QUE ESTABAN ALREDEDOR DE ESTA.

LA ASOCIACIÓN LEFTRARU TERMINO PRINCIPALMENTE CON LOS EQUIPOS COMPUTACIONALES (COMPUTADORES, DATA, IMPRESORAS), MAS LOS ARCHIVOS PROPIOS TANTO ADMINISTRATIVO COMO DE USO INTERNO CON DAÑOS.

LA OFICINA SI BIEN GRACIAS A LA OPORTUNA ACCIÓN DE BOMBEROS NO ALCANZO SER CONSUMIDA POR EL FUEGO TERMINO CON SERIOS DAÑOS
YA QUE TANTO EL HUMO COMO EL AGUA TERMINARON POR DAÑAR ESTA.



Incendio Estuvo A Punto De Destruir Varios Locales Y Viviendas En El Centro De Temuco

Fuego se produjo en una casa interior, que terminó casi completamente destruida por las llamas.
Faltaban apenas unos minutos para las cero horas de este sábado cuando transeúntes se percataron que violentas llamaradas emanaban desde el corazón de la cuadra ubicada en calle General Mackenna, entre Varas y Bello, en pleno centro de Temuco.
Se trataba de un siniestro que mantenía completamente envuelta en llamas una vivienda interior de material ligero, ubicada a pasos del conocido local de comida rápida “La Picada de Mackenna”, en la calle del mismo nombre, a la altura del 764.
Según relató la encargada de la vivienda, Haydee Queupumil Celedón, de 37 años de edad, el inmueble se encontraba sin sus moradores en el momento en que se declaró la emergencia, que dejó pérdidas prácticamente totales en su residencia.
El oportuno aviso de vecinos permitió que en poco menos de tres minutos desde que se recibió la alarma, arribara al lugar un carrobomba de la Primera Compañía de Bomberos, que se ubica a unas seis cuadras del lugar del incendio, lo mismo que personal de la Segunda Compañía, los que visualizaron desde la calle  grandes llamas que amenazaban seriamente con extenderse a cinco locales comerciales aledaños y otras dos viviendas particulares, por lo que de inmediato se solicitaron refuerzos.
DESPLIEGUE
Efectivos de seis compañías de Bomberos se trasladaron al lugar y gracias al despliegue se logró controlar las llamas junto antes que arrasaran con el resto de las construcciones vecinas, como el estudio jurídico Lavandero & Acuña Asociados, que resultó con daños producto del humo, además de una botillería, otros dos negocios y una central de radiotaxis, además de las casas de los vecinos, todos inmuebles pareados con la vivienda que se quemó, por lo que los vecinos y locatarios vivieron momentos de suma angustia al ver la magnitud del siniestro y algunos de ellos se acercaron a Bomberos para agradecer entre lágrimas el que hubiesen salvado sus inmuebles de lo que por momentos pensaron sería un incendio que arrasaría gran parte de la cuadra, donde también se ubica un hotel por el costado que da a calle Varas.
Carabineros debió cerrar la circulación de vehículos por las calles circundantes al incendio para facilitar la labor de Bomberos y tras cerca de una hora de trabajo se extinguió por completo el siniestro.
PERITAJES
Expertos del Departamento de Estudios del Cuerpo de Bomberos trabajan para aclarar las causas de la emergencia que dejó a tres adultos damnificados, pero que providencialmente no arrojó como saldo desgracias personales, en lo que estuvo a punto de convertirse en un incendio de grandes proporciones, debido a la gran cantidad de construcciones pareadas en fila y de material ligero que existen en esa cuadra.
Imágenes: Juan Anabalón.

VIDEO




asociación nacional leftraru







lunes, 30 de abril de 2012

EL ACAPARAMIENTO DE LA TIERRA EN AMÉRICA LATINA


GRAIN
abril 2012
Los 120 integrantes de  Movimientos y organizaciones sociales de América Latina y el Caribe que se reunieron en Buenos Aires del 22 al 25 de marzo en la III Conferencia Especial para la Soberanía Alimentaria, (previa a la 32ª Conferencia Regional de la FAO - Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) emitieron una Declaración de Buenos Aires en la que cuestionaron la posición adoptada por la FAO en relación al acaparamiento de tierras en América Latina.
La Conferencia fue organizada por el CIP [1] (Comité Internacional de Planificación para la Soberanía Alimentaria) y contó con la participación de más de 100 organizaciones sociales provenientes de más de 20 países de América Latina que debatieron durante 4 días sobre las problemáticas más acuciantes en el continente y sus propuestas políticas y de articulación en la construcción de la Soberanía Alimentaria. 
En este marco la problemática de la tierra ocupó un lugar central en todos los debates y la el acaparamiento  de tierras emergió como una de las más importantes barreras para avanzar en la construcción de la soberanía alimentaria.
Por este motivo la presentación por parte de la FAO de sus estudios recientes sobre acaparamiento de tierras donde plantea que “el  fenómeno del Land Grabbing se encuentra en sus fases iniciales y restringidas sólo a dos grandes países: Argentina y  Brasil” despertó la alarma de los participantes y la inclusión de un duro cuestionamiento a la posición de la FAO en el documento final.

Antecedentes

Frente al acaparamiento global de tierras que está ocurriendo la FAO fomenta la “inversión agrícola responsable”, proponiendo “la creación de un consenso internacional sobre los Principios para la Inversión Agrícola Responsable (Principios IAR)” [2] junto a otras instituciones como el UNCTAD (Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Banco Mundial.
Frente a estas propuestas las organizaciones de la sociedad civil formularon el Llamamiento de Dakar contra el Acaparamiento de Tierras durante el Foro Social Mundial de Dakar [3]. En este llamamiento se pide al Comité de Seguridad Alimentaria Mundial 
 (CFS) que rechace los Principios para una inversión agrícola responsable que se consideran ilegítimos e inadecuados para hacer frente al fenómeno de la acaparamiento de tierras. 
La FAO junto a IFAD e IIED (Instituto Internacional de Medio Ambiente y Desarrollo) publicaron en el año 2009 y en el contexto de la crisis alimentaria global, un estudio sobre el avance del fenómeno de Land Grabbing o Acaparamiento de Tierras en África. En este contexto, la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe (RLC), tomó la iniciativa de buscar antecedentes que permitieran verificar si el fenómeno del acaparamiento de tierras se estaba manifestando y en qué medida en América Latina y el Caribe. Con este objetivo, RLC comisionó la elaboración de estudios nacionales sobre la dinámica de concentración de tierras, durante el último quinquenio, en diecisiete países de la región.
Los días 14 y 15 de noviembre de 2011 la FAO convocó en  en Santiago de Chile al Encuentro “Dinámicas en el mercado de la tierra en América Latina y el Caribe”  donde se presentaron las conclusiones de estos estudios y en ellas se exponen la conclusión antes mencionada.

¿La cuestion es lo público contra lo privado?

Según los movimientos sociales presentes en Buenos Aires, este trabajo de la FAO "muestra un panorama gravísimo sobre la situación de la tierra en América Latina y el proceso de extranjerización y acaparamiento que está ocurriendo tanto para la producción de alimentos básicos, como de agrocombustibles, producción forestal, el turismo, la minería o la conservación."
Pero lo que sorprendió fue el reporte final que concluye que “el fenómeno del Land Grabbing (acaparamiento de tierras) se encuentra en sus fases iniciales y restringidas sólo a dos grandes países: Argentina y Brasil”. Según las organizaciones sociales, "Estas conclusiones surgen de aplicar los criterios de acaparamiento en un sentido muy limitado: adquisición de grandes extensiones  destinadas a la producción de alimentos, en la que dentro de los agentes/actores que intervienen hay por lo menos un Gobierno extranjero." En efecto, la oficina regional de la FAO en América Latina considera que no se puede hablar de acaparamiento de tierra cuando se trata de inversores privados. Acaparamiento solo puede surgir, según la FAO, cuando se implica un inversor soberano (de Estado).
Esta posición no puede ser aceptada para muchas organizaciones de la sociedad civil. Vale la pena subrayar que argumentos similares surgen hoy en día en otras partes del mundo para limitar el debate. En Australia, por ejemplo, donde ya el 12% de las tierras agrícolas están en manos de inversores extranjeros, algunos grupos intentan diferenciar entre inversores privados y soberanos para limitar la búsqueda de mejores controles y regulaciones al sector publico únicamente -como si la inversión privada fuese algo incuestionable, lo que hace girar el mundo-.

La toma de control de grandes superficies de tierras y de territorios y de derechos ligados a ellos es un problema sea el grupo Beidahuang (empresa estatal de la provincia de Heioljiang) o Hassad Food (creado por el gobierno de Qatar) o una empresa como CalyxAgro (subisidiario del grupo francés Louis Dreyfus Commodities) o Adecoagro (dirigido por el inversionista húngaro-americano George Soros).
Ente las causas principales que explican el avance del acaparamiento de la tierra en América Latina  se encuentra el brutal avance del agronegocio en todo el continente. El mismo agronegocio que ha llevado a la humanidad a la inédita cifra de más de mil millones de hambrientos. Pero también cabe destacar el rol que está jugando la minería en países como Argentina, Chile, Perú, Ecuador, Costa Rica, México y Guatemala. No menos importante son los mega proyectos hidroeléctricos y los grandes emprendimientos turísticos que se apropian de espacios comunes. Por último, es importante subrayar dentro de las causas de acaparamiento de tierra en América Latina las falsas soluciones al cambio climático, como ser los proyectos REDD+ y las plantaciones de monocultivos para la producción de biomasa con fines energéticos.
Los grupos reunidos en Buenos Aires también abordaron los problemas que plantea otro informe titulado 'Informe del Panel de Expertos de Alto Nivel del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CFS) sobre Tenencia de la Tierra y las Inversiones Internacionales en la Agricultura' de Julio de 2011. Este otro Informe, propuesto como orientador del debate, pasa de la simple denuncia del 'land grabbing' y reconoce potencialidades en las inversiones extranjeras en tierras.

Lo fundamental no es encontrar la definición

La Declaración [4] que fue presentada esta semana a la 32° Conferencia Regional de la FAO  expresa en relación al acaparamiento de tierras que:
“...manifestamos nuestro desacuerdo con las conclusiones del reporte final “Dinámicas en el mercado de la tierra en América Latina y el Caribe” que, elaborado por la FAO-ALC, plantea que 'el fenómeno del Land Grabbing [acaparamiento de tierras] se encuentra en sus fases iniciales y restringidas sólo a dos grandes países: Argentina y Brasil'. Estas conclusiones surgen de aplicar los criterios de acaparamiento en un sentido muy limitado: adquisición de grandes extensiones  destinadas a la producción de alimentos, en la que dentro de los agentes/actores que intervienen hay por lo menos un Gobierno extranjero. Además, dicho documento propone como orientador del  debate al documento titulado Informe del Panel de Expertos de Alto Nivel del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA) sobre Tenencia de la Tierra y las Inversiones Internacionales en la  Agricultura de Julio de 2011, que pasa de la simple denuncia del 'acaparamiento de tierras' y reconoce potencialidades en las inversiones extranjeras en tierras.
“Si bien los documentos incluidos en el reporte de la FAO-ALC muestran un panorama gravísimo  sobre la situación de la tierra en América Latina y El Caribe y el proceso de extranjerización y  acaparamiento que está ocurriendo tanto para la producción de alimentos básicos, como de  agrocombustibles, producción forestal, turismo, minería o la conservación, entendemos que estas conclusiones son sumamente peligrosas, ya que ocultan y desdibujan –detrás de una supuesta  rigurosidad científica y de utilización de términos– un problema de dimensiones espectaculares a  nivel de superficies acaparadas, impactos en las economías locales y sobre la vida de millones de  campesinos, afrodescendientes, Pueblos Originarios, agricultores familiares y pescadores.
“Desde las organizaciones y movimientos sociales que luchamos contra el acaparamiento de tierras  en todo el mundo demandamos que la FAO-ALC replantee urgentemente esta posición, escuchando  las voces de los pueblos y sus reclamos, y acompasando su accionar con el proceso implementado  por la FAO a nivel internacional. Lo fundamental no es encontrar la definición adecuada al  “acaparamiento de tierras” sino poner fin de manera urgente a un proceso que está expulsando a los pueblos de sus territorios cada día.
“En ese sentido, también rechazamos la definición de 'Bosques' establecida por la FAO, ya que  fomenta el acaparamiento de tierras para establecer grandes extensiones de monocultivos. Al  permitir que éstos sean definidos como 'bosques', legitiman un monocultivo en escala industrial,  responsable por innumerables impactos negativos, incluyendo la expulsión de comunidades  campesinas e indígenas.”

Decir no a todos los acaparamientos

Desde GRAIN y junto a cientos de organizaciones sociales estamos convencidos que la única alternativa en detener ya mismo el acaparamiento de tierras a nivel global y siguiendo las propuestas del llamamiento de Dakar “Llamamos a los parlamentos y a los gobiernos nacionales a poner fin inmediatamente a todos los acaparamientos masivos de tierras actuales o futuros y a que se restituyan las tierras saqueadas”. 
El reciente informe de GRAIN [5] que expone más de 400 casos de acaparamiento de tierras sobre una superficie de casi 35 millones de hectáreas en 66 países es más que elocuente al respecto. Y es importante remarcar que decenas de los casos allí expuestos pertenecen a América Latina.
Más información:
1- Comité Internacional de Planificación para la Soberanía Alimentaria (CIP), www.foodsovereignty.org/es/Inicio.aspx
2- Invesiones agrícolas extranjeras y seguridad alimentaria, www.fao.org/economic/est/inversiones/es/
4- Declaración III Conferencia Especial para la Soberanía Alimentaria por los Derechos y Por La Vida,  www.radiomundoreal.fm/5319-solucion-verdadera
5- GRAIN publica conjunto de datos con más de 400 acaparamientos de tierra agrícolas a nivel mundial,  www.grain.org/es/article/entries/4481-grain-publica-conjunto-de-datos-con-mas-de-400-acaparamientos-de-tierra-agricolas-a-nivel-mundial

miércoles, 25 de abril de 2012

Los nuevos acaparadores de tierras



Carmelo Ruiz Marrero

La soberanía alimentaria de los pueblos enfrenta un nuevo enemigo: el acaparamiento de vastas extensiones de tierras agrícolas. Los nuevos acaparadores de tierras incluyen son estados con mucho capital pero poca capacidad agrícola para alimentar a sus poblaciones, como Singapur, Corea del Sur, Arabia Saudita y China, e inversionistas capitalistas ávidos de nuevas oportunidades de lucro.
“Nunca antes se había invertido tanto dinero en el sistema alimentario industrial”, plantea la organización no gubernamental Grain, ganadora del Premio Nobel Alternativo de 2011. “Con las actuales crisis financiera y económica a nivel global, el capital especulativo busca sitios seguros donde multiplicarse. Los alimentos y las tierras de cultivo son esos sitios… La carrera es por ver quiénes logran controlar los recursos para la producción mundial de alimentos –las semillas, el agua y la tierra– y la distribución global de los mismos.”
Grain sostiene que “El dinero también fluye directamente hacia la agricultura industrial y las adquisiciones de tierra. Los bancos, los fondos de inversión y los fondos de pensiones se utilizan activamente para comprar tierra por todo el mundo… los cálculos actuales nos hablan de entre 60 y 80 millones de hectáreas que han pasado a manos de los inversionistas extranjeros para producir alimentos tan sólo en los últimos años. Esto es igual a la mitad de las tierras agrícolas de toda la Unión Europea. La mayor parte de esto ocurre en África, donde los derechos consuetudinarios de los pueblos a la tierra están siendo ignorados de manera flagrante”.
ÁFRICA, EL PREMIO MAYOR
En esta carrera por apropiarse de tierras, África es el premio mayor. Es el último horizonte de lucro del capital transnacional, un continente que los grandes intereses consideran “subutilizado”. La ONG estadounidense Oakland Institute lleva desde el año pasado examinando con detenimiento los negocios con tierras en África. Encontraron que estos tratos son a menudo subvencionados por instituciones del sector público, como la Agencia Internacional de Desarrollo de EEUU (Usaid) y el Banco Mundial, y que involucran no solamente la producción de alimentos para exportación sino también falsas soluciones al cambio climático, como los agrocombustibles y el comercio de lucrativos “créditos de carbono”.
Estos negocios, supuestamente, son para traerle el desarrollo a los empobrecidos africanos, pero Anuradha Mittal, directora ejecutiva del Oakland Institute, sostiene que en realidad hacen daño a la gente de África y su ambiente. “Esta manera de ‘desarrollar’ a África no es ni justa ni sustentable. Está desplazando gente al tomar sus tierras y recursos naturales que producen alimento y proveen sustento a la vez que empeora el cambio climático.”
Estudiando casos en Mozambique, Sudán del Sur, Tanzania y Zambia, las investigaciones de la organización encontraron que los nuevos acaparadores de tierras dejan un saldo nefasto para las poblaciones locales. “En nuestra investigación sobre 50 tratos de tierras en siete países africanos, no encontramos evidencia de que tales inversiones provean réditos financieros justos para los países o sus poblaciones”, dijo Frederic Mousseau, del Oakland Institute.
LATINOAMÉRICA TAMBIÉN ES AFECTADA
En Paraguay la corporación argentina Cresud posee 142 mil hectáreas, en las que siembra mayormente girasol y soya. En los años 90 Cresud logró un crecimiento explosivo, en parte, gracias a una inversión sustancial del magnate George Soros. Para 2011 Cresud era el mayor terrateniente en Argentina, controlando sobre 620 mil hectáreas –para soya y ganado mayormente– al igual que 175 mil hectáreas en Brasil mediante su control sobre la compañía BrasilAgro. A nivel internacional Cresud posee un total de 962 mil hectáreas.
También en Paraguay está asentada la misteriosa corporación NFD Agro, cuyo domicilio es en la isla Bermuda. Sus negocios en Paraguay, que abarcan sobre 35 mil hectáreas donde siembra maíz, soya y otros productos, fueron subvencionados con un préstamo de $5 millones de la Corporación Financiera Internacional, subsidiaria del Banco Mundial. NFD es controlada por inversionistas argentinos, el banco JP Morgan y la firma neoyorkina TRG Management/Rohatyn Group. TRG también invierte en Calyx Agro, que en Paraguay tiene casi 3 mil hectáreas en las que siembra caña de azúcar y otros cultivos. Calyx es un vehículo del comerciante de granos Louis Dreyfus para adquirir terrenos agrícolas en el Cono Sur.
En Perú está la surcoreana Ecoamérica con 72 mil hectáreas (de donde extrae madera y pastorea ganado), y la estadounidense Maple Energy (que siembra caña de azúcar para la producción de etanol). En Uruguay hay capitales agrícolas argentinos, daneses, franceses, estadounidenses (Adecoagro), y hasta de Singapur (Olam). Y tras los terrenos agrícolas de Colombia van argentinos (Ingacot), brasileños (Mónica Semillas), chinos, israelíes (Merhav Group), españoles (Grupo Poligrow) y estadounidenses (Black River Asset Management).
Según la base de datos de Grain, estos acaparamientos no se están dando en Venezuela, Ecuador o Cuba.
LOS FONDOS DE PENSIÓN TAMBIÉN
Un aspecto sorprendente de este acaparamiento global de tierras es que entre los principales inversionistas que ponen la plata para estos negocios figuran los fondos de pensión. A nivel mundial los fondos de pensión manejan $23 billones, de los cuales se cree que $100 mil millones están invertidos en commodities, y de eso se estima que de $5 a $15 mil millones van a la compra de tierras agrícolas. Se espera que para 2015 esa última cifra se duplique.
Esto concierne directamente al pueblo trabajador. Según Grain, “Hoy día, las pensiones de las personas son frecuentemente manejadas por empresas privadas en representación de sindicatos, gobiernos, individuos o empleadores. Estas compañías son responsables de salvaguardar y hacer crecer los ahorros para la jubilación, de forma que sean pagados a los trabajadores en mensualidades, después del retiro. Cualquier persona suficientemente afortunada como para tener un trabajo y ser capaz de ahorrar algún ingreso para el retiro, probablemente tiene una pensión que está siendo administrada por una u otra firma.”
LA LUCHA YA COMENZÓ
Sarah Anderson, analista del Instituto de Estudios Políticos (IPS) insiste en que sí se puede hacer algo al respecto, y nombra como ejemplo la campaña activista en California para persuadir a CALSTRS a que desista de invertir $2.500 millones en mercados de commodities- que incluyen tierras. El fondo ha accedido a reconsiderar su posición.
La resistencia mundial contra el acaparamiento de tierras está alzando vuelo. Los participantes del Foro Social Mundial de 2011, celebrado en Senegal, emitieron el Llamamiento de Dakar contra el Acaparamiento de Tierras, del cual citamos a continuación:
“Llamamos a los parlamentos y a los gobiernos nacionales a poner fin inmediatamente a todos los acaparamientos masivos de tierras actuales o futuros y a que se restituyan las tierras saqueadas… Exigimos que los Estados, las organizaciones regionales y las instituciones internacionales garanticen el derecho a la tierra de los pueblos y que apoyen las agriculturas familiares y la producción agro-ecológica de alimentos… Por último, invitamos a todo/as los/as ciudadanos/as y a las organizaciones de la sociedad civil de todas partes del mundo a apoyar por todos los medios –humanos, de comunicación, jurídicos, financieros y populares– posibles a todos/as los/as que luchan contra los acaparamientos de tierras.”
Ruiz Marrero es autor, periodista investigativo y educador ambiental puertorriqueño

AGRICULTURA ORGÁNICA EN CHILOE


Agricultura Orgánica, Estado Actual

Por Álvaro Zúñiga Miranda
Corporación El Canelo de Nos, Sede Chiloé
Pensar en agricultura orgánica nos lleva directamente a la esencia de la agricultura tradicional campesina, o más atrás aún, la de los primeros pueblos que empezaron a cultivar y criar animales para poder vivir, y de esta manera comenzar la constante relación y entendimiento de la naturaleza, hasta llegar a crear sistemas completamente sincronizados de producción, donde los ciclos de vida de la naturaleza son comprendidos, y en sinergia con los agricultores, se logra una producción de alimentos de calidad para sostener la vida en este planeta. Por lo menos esto, a mi parecer, debería ser un punto de partida importante para comprender la real importancia de la Agricultura Orgánica, que no es únicamente pensar en producir dejando de lado el uso de los agroquímicos o semillas transgénicas y crear así sistemas de producción donde no se comprenda la relación de todos los factores que influyen en la naturaleza, desde los climáticos, hasta el más minúsculo microorganismo presente en el suelo.
Actualmente, existen agencias internacionales que han creado reglamentos para realizar las certificaciones de predios con producción orgánica, que se basan en requisitos como la periodicidad de transición de un predio, selección de semillas, uso de fertilizantes orgánicos e insumos para el control de plagas y enfermedades, y para la producción animal, con requisitos que van desde la sanidad animal, pasando por la alimentación y confinamiento, hasta los procedimientos para sacrificarlos. Todo esto es creado para asegurar un producto de calidad para el consumidor final, que además, debería estar informado del proceso que involucra el llegar a obtener lo que está consumiendo.
Ahora bien, quién asegura que en el futuro la agricultura orgánica sólo sea vista como un método más de producción en el ámbito agrícola, creando nuevos paquetes tecnológicos como fertilizantes, productos para controlar plagas, malezas, etc. pero con el sello orgánico o agroecológico. De esta manera se volverían a crear productores dependientes de insumos externos y no se lograría crear sistemas estables de producción, resilientes, con capacidad de generar lo necesario para sostener una producción que sea autosustentable y rentable.
Sin ir más lejos, creyendo encontrar un lugar ideal para implementar sistemas de producción orgánica, tenemos nuestra querida y conocida Isla de Chiloé, que dentro de las ventajas de ser isla, está la de no haber sido invadida por la agricultura convencional, y así por años nuestros agricultores han sabido conservar y replicar los sistemas de producción agropecuaria, que varían desde la conjunción de tierra-mar en el borde costero, hasta los sectores más cercanos a la cordillera de la costa, donde existe una más cercana relación con el bosque y en menor grado con el mar.
Es por este motivo, que en la comuna de Ancud, en diciembre del 2008 se fundó la Asociación Gremial Chiloé Orgánico. Cumpliendo hasta ahora 4 años, con 44 socios inscritos pertenecientes a 5 comunas de la isla (Ancud, Castro, Dalcahue, Queilen y Quemchi). La idea de formar esta agrupación surgió de la señora Cecilia Guineo, agricultora del sector rural de Coipomó, Comuna de Ancud, que gracias a su constante empeño por desarrollar la agricultura tradicional campesina y orgánica, ha tenido la posibilidad de viajar y conocer sistemas de producción en otros lugares, y fue en uno de esos viajes, que vio en Brasil una agrupación conformada por agricultores y diversos profesionales con un fin en común, desarrollar y difundir la agricultura orgánica. Así, se reunieron agricultores que se motivaron a desarrollar sistemas de producción orgánicos, con el apoyo también de técnicos de agro, pedagogos, profesionales de la salud, etc., con lo que se ha llevado esta idea más allá de lo agrícola, conjugando la educación y transmisión de conocimiento a los niños y jóvenes por parte de los profesores, como también, los profesionales de la salud, indagando en la medicina alternativa.
Dentro de las actividades más importantes que realiza esta organización está la Feria de Agricultores Orgánicos, que se desarrolló este año en su tercera versión entre el 11 y 12 de febrero, en la plaza de Ancud, donde asistieron productores de todo el país con diversos productos, desde vino orgánico hasta queso de cabra y oveja. Este es el sello de la agrupación, la cara visible, como así también la Cooperativa Agroecológica Chilwe, donde se venden los productos de los socios.
Todo esto es para de difundir y masificar las técnicas y bondades de la Agricultura Orgánica, donde los propios agricultores comparten sus experiencias e intercambian semillas, existiendo una interacción directa con los asistentes interesados en conocer más del tema y hacerse partícipe de la actividad.
Por último, cabe señalar que existe otra arista de difusión, la que dice relación con los talleres en colegios, juntas de vecinos rurales y el programa de radio “Gualateando”, que se transmite todos los días domingo a las 14 horas por Radio Estrella del Mar; todo esto como forma de mantener el patrimonio agrícola local.
Resumiendo, creo que hay cosas importantes que se están haciendo en pos de fomentar la agricultura orgánica, como lo mencionado sobre la Asociación Gremial Chiloé Orgánico, donde no solo personas ligadas al agro conforman esta agrupación, también existen otros profesionales que aportan de otra manera para darle más realce a tan importante tema. Lo mismo debería ocurrir a nivel más macro, es decir, que las instituciones que tienen directa relación con la agricultura, fomenten de manera real, no sólo con ideas escondidas tras una publicación, que luego vienen a opacar con un convenio UPOV, que comprometen la seguridad y soberanía de la producción de semillas locales, de los pequeños y medianos agricultores. Por otro lado, las instituciones educacionales también deberían comprometerse en formar profesionales para lograr un aporte más a la agricultura orgánica.
*Artículo publicado por Revista Cultural El Canelo Chiloé